A MI ME ENTERNECE TANTO LA HISTORIA DEL EVANGELIO COMO LA FORMA EN QUE ESTÁ CONTADA Y REPRESENTADA EN ESTE VIDEO. REVIVID CON CORAZON DE NIÑO ESTA PARÁBOLA... DEJAOS ESPONJAR POR EL VIDEO... PODÉIS PONERSELO A VUESTROS PEQUES...
lunes, 22 de febrero de 2010
HOMILIA SOBRE EL MISTERIO DE CRISTO COMO BUEN PASTOR DE SAN GREGORIO MAGNO
De las homilías de san Gregorio Magno, papa, sobre los evangelios (Homilía 14, 3-6: PL 76,1129-1130)
Yo soy el buen Pastor, que conozco a mis ovejas, es decir, que las amo, y las mías me conocen. Habla, pues como si quisiera dar a entender a las claras: «Los que me aman vienen tras de mí». Pues el que no ama la verdad es que no la ha conocido todavía.
Acabáis de escuchar, queridos hermanos, el riesgo que corren los pastores; calibrad también, en las palabras del Señor, el que corréis también vosotros. Mirad si sois; en verdad, sus ovejas, si le conocéis, si habéis alcanzado la luz de su verdad. Si le conocéis, digo, no sólo por la fe sino también por el amor; no sólo por la credulidad, sino también por las obras. Porque el mismo Juan Evangelista que nos dice lo que acabamos de oír, añade también Quien dice: «Yo le conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso.
Por ello dice también el Señor en el texto que comentamos: Igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre yo doy mi vida por las ovejas. Como si dijera claramente «La prueba de que conozco al Padre y el Padre me conoce a mí está en que entrego mi vida por mis ovejas; es decir: en la caridad con que muero por mis ovejas, pongo de manifiesto mi amor por el Padre.»
Y de nuevo vuelve a referirse a sus ovejas, diciendo: Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna. Y un poco antes había dicho: Quien entre por mi se salvar, y podrá entrar y salir, y encontrar pastos. O sea, tendrá acceso a la fe, y pasará luego de la fe a la visión, de la credulidad a la contemplación, y encontrar pastos en el eterno descanso.
Sus ovejas encuentran pastos, porque quienquiera que siga al Señor con corazón sencillo se nutrirá con un alimento de eterno verdor. ¿Cuáles son, en efecto, los pastos de estas ovejas, sino los gozos eternos de un paraíso inmarchitable? Los pastos de los elegidos son la visión del rostro de Dios, con cuya plena contemplación la mente se sacia eternamente.
Busquemos, por tanto, hermanos queridísimos, estos pastos, en los que podremos disfrutar en compañía de tan gran asamblea de santos. El mismo aire festivo de los que ya se alegran allí nos invita. Levantemos, por tanto, nuestros ánimos, hermanos; vuelva a enfervorizarse nuestra fe, ardan nuestros anhelos por las cosas del cielo, porque amar de esta forma ya es ponerse en camino.
Que ninguna adversidad pueda alejarnos del júbilo de la solemnidad interior, puesto que, cuando alguien desea de verdad ir a un lugar, las asperezas del camino, cualesquiera que sean, no pueden impedírselo.
Que tampoco ninguna prosperidad, por sugestiva que sea, nos seduzca, pues no deja de ser estúpido el caminante que, ante el espectáculo de una campiña atractiva en medio de su viaje, se olvida de la meta a la que se dirigía.
domingo, 21 de febrero de 2010
UN VIDEO CON MORALEJA: AQUÍ SE REPRESENTA LO QUE DIOS HIZO CON NOSOTROS
DAMOS A MARCOS LAS GRACIAS POR HABERNOS ENVIADO ESTE ENLACE, QUE SIN DUDA SERVIRÁ DE AYUDA ESPIRITUAL Y DE REFLEXION A TODOS LOS QUE COMPONEMOS LA GRAN FAMILIA DEL BUEN PASTOR.
TODOS POR LA VIDA DIGNA DEL NO-NACIDO PERO YA CONCEBIDO EN LA MENTE DE DIOS Y EN EL VIENTRE MATERNO
En estos días en que tratamos de comenzar a andar otros caminos como cristianos y como personas, seres humanos que poblamos esta tierra, creo que es bueno dar nuestro apoyo a la lucha por el DERECHO A VIVIR que tenemos todos. Aún podemos cambiar las leyes, aún podemos pedirle a los que deben estampar su firma que no lo hagan. Aún podemos luchar para que sean escuchados los que no pueden hablar.
Os invito a entrar en el apartado de PLAZA PÚBLICA: TEMAS QUE NOS INTERESAN. Allí encontraréis cien cuestiones con sus respectivas respuestas acerca del aborto.
sábado, 20 de febrero de 2010
TODO ES PARTE DEL PROPÓSITO DE DIOS Y TODO SALDRÁ BIEN. PON TU CONFIANZA EN SU AMOR DE PADRE.
HAY MUCHA GENTE QUE LO ESTÁ PASANDO MAL EN ESTOS MOMENTOS POR LA PÉRDIDA DE UN SER QUERIDO O POR UNA ENFERMEDAD PERSONAL. ESTE VIDEO VA DEDICADO A ELLOS. GUARDAD EN EL CORAZON SIEMPRE QUE TODO ESTÁ EN EL PROYECTO DE DIOS. EL NOS HA CREADO POR AMOR Y PARA VIVIR EN PLENITUD. SU ÚLTIMA PALABRA SERÁ DE VIDA. VIVAMOS DESDE LA FE, LA ESPERANZA Y LA CARIDAD. IMPLORÉMOSLAS CADA DÍA AL SEÑOR.
EL PAN COTIDIANO DE LA PALABRA DE DIOS: 1º DOMINGO DE CUARESMA
Domingo 1º de Cuaresma
"No sólo de pan vive el hombre"
Lc 4, 1-13
PERDER O GANAR
Era tentado por el demonio
En la vida no todo es crecer, avanzar o ganar. Hay muchos momentos en que la persona puede conocer la crisis sicológica, la enfermedad física o el oscurecimiento de la luz. Algo se rompe entonces en nosotros. Comenzamos a experimentar la vida como pérdida, límite o disminución. Ya no estamos tan seguros de nada. Ya no hay alegría en nuestro corazón. No somos los mismos. Podemos entonces rebelarnos y vivir ese momento como algo totalmente negativo que nos hace daño y mutila nuestro ser.
Pero lo podemos vivir de otra manera, como un desprendimiento o una pérdida que nos llevará a asentar nuestra vida sobre bases más firmes. Jesús hablaría de una poda necesaria para dar más fruto.
Si sabemos recorrer un itinerario humilde y confiado, «perder» nos puede conducir a «ganar». Hemos de empezar por aceptar nuestra situación. No es bueno negar lo que nos está pasando, ni disimularlo ante nosotros mismos y ante los demás. Es mejor reconocer nuestra limitación y fragilidad. Ese ser frágil e inseguro, poco acostumbrado a sufrir, también soy yo.
La crisis nos obliga a preguntarnos por nuestras raíces: ¿cuál es la verdad última que nos motiva e inspira?, ¿dónde se apoya realmente nuestra vida? Hay una verdad rutinaria que nos mantiene en el día a día, pero hay una verdad más honda que, tal vez, sólo emerge en nosotros en momentos de crisis y debilidad. El creyente vive este proceso como una experiencia de salvación. Ahí está Dios sanando nuestro ser. Y el mejor signo de su presencia salvadora es esa alegría interior humilde que poco a poco se puede ir despertando en nosotros. Una alegría que nace del centro de la persona cuando se abre a la luz de Dios.
Tal vez estas experiencias nos pueden ayudar a entender ese lenguaje difícil de Jesús que, en contra de toda lógica de apropiación y seguridad, propone la desapropiación y la pérdida como camino hacia una vida más plena: «El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece en este mundo, se guarda para la vida eterna».
El relato evangélico nos presenta a Jesús como el hombre que, en el momento de la tentación o la crisis, sabe «perder» para «ganar» la vida.
TENTACIONES: Lucas 4, 1 – 13
Los cristianos de la primera generación se interesaron muy pronto por las «tentaciones» de Jesús. No querían olvidar el tipo de conflictos y luchas que tuvo que superar para mantenerse fiel a Dios. Les ayudaba a no desviarse de su única tarea: construir un mundo más humano siguiendo los pasos de Jesús.
El relato es sobrecogedor. En el «desierto» se puede escuchar la voz de Dios, pero se puede sentir también la atracción de fuerzas oscuras que nos alejan de él. El «diablo» tienta a Jesús empleando la Palabra de Dios y apoyándose en salmos que se rezan en Israel. Hasta en el interior de la religión se puede esconder la tentación de distanciarnos de Dios.
En la primera tentación, Jesús se resiste a utilizar a Dios para «convertir» las piedras en pan. Lo primero que necesita una persona es comer, pero «no sólo de pan vive el hombre». El anhelo del ser humano no se apaga alimentando su cuerpo. Necesita mucho más.
Precisamente, para liberar de la miseria, del hambre y de la muerte a quienes no tienen pan, hemos de despertar el hambre de justicia y de amor en nuestro mundo deshumanizado de los satisfechos.
La segunda escena es impresionante. Jesús está mirando el mundo desde una montaña alta. A sus pies se le presentan «todos los reinos» con sus conflictos, guerras e injusticias. Ahí quiere él introducir el reino de la paz y la justicia de Dios. El diablo, por el contrario, le ofrece «el poder y la gloria» si se le somete.
La reacción de Jesús es inmediata: «Al Señor tu Dios adorarás». El mundo no se humaniza con la fuerza del poder. No es posible imponer el poder sobre los demás sin servir al diablo. Quienes siguen a Jesús buscando gloria y poder viven «arrodillados» ante el diablo. No adoran al verdadero Dios.
Por último, en lo alto del templo, el diablo le sugiere buscar en Dios seguridad. Podrá vivir tranquilo, «sostenido por sus manos» y caminar sin tropiezos ni riesgos de ningún tipo. Jesús reacciona: «No tentarás al Señor tu Dios».
Es diabólico organizar la religión como un sistema de creencias y prácticas que dan seguridad. No se construye un mundo más humano refugiándose cada uno en su propia religión. Es necesario asumir a veces compromisos arriesgados, confiando en Dios como Jesús.
¿VIDA HUMANA O SIMPLE BIENESTAR?
El hombre actual ansía vivir cada vez más, cada vez mejor, cada vez más intensamente. Pero, ¿vivir qué?, ¿vivir para qué? Se dice que estamos mejor equipados que nunca para vivir una vida sana y de mejor calidad. Pero, ¿qué es un hombre sano? ¿Qué es una vida de calidad humana?
Hemos hecho la vida más larga, más cómoda y placentera, pero, ¿no la hemos hecho también más vacía, superficial y absurda? ¿Es éste el camino para satisfacer la necesidad profunda de vida que se encierra en el ser humano?
Hay además un hecho cultural sobre el que parece existir una conspiración de silencio y es que cada vez se medita menos sobre el sentido último de la vida. Desconectada de toda relación con el Creador, privada de destino trascendente, la vida del hombre contemporáneo se está convirtiendo en un episodio irrelevante que hay que llenar de bienestar y de experiencias placenteras.
Sin embargo, ¿es verdadero progreso entender y vivir la vida de manera tan rudimentaria y tan pobre de contenido, de horizonte y de sentido como lo hacen hoy no pocos hombres y mujeres?
Por otra parte, para muchos, «bueno» es lo que produce bienestar, y «malo» lo que causa malestar. Pero el concepto de bienestar es ambiguo y no coincide necesariamente con la verdadera realización del ser humano.
Un joven puede tomar alcohol o droga para sentir «bienestar», pero, evidentemente, su actuación no es sana. Una persona puede sentirse bien en medio de una sociedad injusta, ocupándose exclusivamente de su bienestar y olvidando el sufrimiento de los más débiles y marginados, pero difícilmente podrá decirse que es sana esa insensibilidad.
Por eso, no es superfluo preguntarse qué bienestar buscamos, qué contenido le damos a nuestro deseo de calidad de vida y en qué hacemos consistir el progreso del ser humano.
Estas palabras de Jesús también necesitamos escucharlas hoy: «No sólo de pan vive el hombre.»
La verdadera calidad de vida no debe ser confundida con el «índice de renta nacional», el desarrollo industrial o el crecimiento del consumo. No es bueno todo lo que aumenta el bienestar material, ni malo lo contrario. Es bueno aquello que le ayuda al hombre a crecer como persona en todas sus dimensiones.
Calidad de vida, ¿para quién?
¿Calidad de vida para todos, o sólo para mí y los míos?
¿Calidad de vida para los parados, o bienestar exclusivo para los instalados?
¿Calidad de vida sólo para los europeos o para todos los hombres?
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